Grupo de autoayuda para quienes padecen ciertas molestias ante
comentarios Anti-K, o incluso descubren alguna tolerancia al peronismo.

La conciencia moral de la sociedad





Columna publicada en Nueva Ciudad.


"Cualquier dirigente político con un mínimo de sensibilidad y honradez sabe que no alcanza con que sus actividades sean legales" 

Editorial de La Nación - 15 de septiembre de 2015




En una columna desbordante de voluntarismo, Joaquín Morales Solá denuncia “la sospecha y el descrédito” que generaría “el viejo sistema electoral”, anuncia que “la estrechísima diferencia que señalaría un triunfo en primera vuelta o la necesidad de una segunda ronda abrirían un período de alta conflictividad política y electoral” y exige que Niembro renuncie a su candidatura como diputado del PRO.

Es extraño que el “viejo sistema electoral” no haya generado la misma sospecha ni similar descrédito cuando De Narváez ganó las elecciones en la provincia de Buenos Aires contra Néstor Kirchner en 2009, o cuando en el 2013, Massa conoció un éxito similar. Es más, hasta el año pasado, cuando el propio Morales Solá descontaba una victoria opositora en las presidenciales, ese “viejo sistema electoral” lejos de ser cuestionado era, por el contrario, una legítima herramienta que nos permitiría terminar con años de odio y empezar a construir esa otra Argentina posible.

Pero lo más notable no es la construcción algo nerviosa de un fraude inminente sino la exigencia que un periodista le hace al líder de la oposición para que baje a uno de sus candidatos a diputado. Morales Solá explica que, si bien hasta ahora no hay pruebas de que haya habido alguna ilegalidad, “el problema es que no se trata sólo de la legalidad, sino también de la ética y la estética que requiere la política”.

Morales Solá no es el único soldado de la causa de la ética y la estética política: Lanata le pidió a Macri que "eche" a Niembro por la misma razón, González Oro trató de "hijos de puta" a sus contactos en el PRO por no querer darle una entrevista sobre esas contrataciones y el siempre mesurado Marcelo Longobardi pidió que "devuelvan la guita mientras se discute qué pasó con los 20 millones de pesos".

Debemos recordar un dato elemental que Morales Solá señala al pasar: las acusaciones contra Niembro se refieren a sospechas de corrupción, no a hechos probados. Comprendería que el jefe de campaña de Macri le recomiende apartar a Niembro por el costo que implicaría mantenerlo, y entiendo que los kirchneristas tomen el episodio como maná del cielo en medio de la campaña y se burlen con pasión de la Liga de la Decencia, la misma que suele tomar cada sospecha como verdad bíblica y cada denuncia como un hecho probado y que hoy pide esperar a que la Justicia se expida antes de llegar a alguna conclusión.

Lo que me asombra es este periodismo de púlpito que le exige al poder político que tome decisiones en base a denuncias, que se indigna, golpea sobre la mesa mirando a la cámara como si estuviera tomando el Palacio de Invierno o que, en el caso de Longobardi, propone un disparate irrealizable. ¿A quién le deberían devolver la plata?, ¿a Horacito Rodriguez Larreta, que la mantendría en custodia de la Metropolitana hasta que Longobardi no tenga más dudas?.

¿En qué momento el periodismo se transformó en la conciencia moral de la sociedad?

No creo que Natalio Botana, el mítico fundador del diario Crítica, o Jacobo Timerman, fundador de Primera Plana y La Opinión, creyeran que eran la conciencia moral de su época. Recuerdo sí a otros periodistas, como Llamas de Madariaga y Neustadt, que nos explicaban en plena Dictadura lo que era ético y lo que no, pero creo que el periodismo de púlpitoempezó en los 90 con el programa Día D de Lanata. En aquellos años ya parecían más graves las sospechas de corrupción de nuestros gobernantes que sus iniciativas políticas, y ya era normal que un periodista se enojara con un ministro o un senador, o que lo tratara de ladrón o corrupto, en base a una denuncia. En ese contexto, el periodismo de púlpito aseguraba que los conflictos no eran políticos sino morales y que alcanzaría con gobernantes probos para resolverlos.

Ese periodismo nacido en los 90 aún hoy parece situarse en un mundo celestial, lejos del charco de sospechas en el que viven nuestros políticos y sin conflictos de interés ni otro objetivo más que la búsqueda de la Verdad. Es por ello que deberíamos entonces pedirles a Morales Solá, Lanata, Oro, Longobardi e incluso al severo editorialista de La Nación citado al inicio de esta columna, que devuelvan toda la pauta pública- e incluso privada- que recibieron durante sus carreras profesionales mientras discutimos sobre la incidencia de esa pauta sobre sus líneas editoriales.

Apenas despejemos todas nuestras dudas, prometemos devolvérsela.

Foto: la Conciencia Moral de la Sociedad (CMS por sus siglas en inglés) reunida en plenario.
Gentileza Fundación LED para el Desarrollo de la Fundación LED y Gerencia de Diseño de Nueva Ciudad.

Pispeá
 

Una solución al clientelismo: la anexión de Tucumán desde la CABA.


Luego de leer el artículo de Mario Wainfeld referido al fallo de la Cámara a Favor del Voto de Calidad de Tucumán, nos quedamos algo preocupados. En efecto, como señala el Tío Mario, si hoy hay clientelismo en Tucumán y ese clientelismo condiciona al elector al punto de impedir que las elecciones sean limpias, en las próximas elecciones ocurrirá lo mismo ya que no es un flagelo que se pueda erradicar así como así.

Es por eso que desde la MAK proponemos una solución radical pero eficaz: la anexión de Tucumán desde la CABA. El territorio de la provincia sería administrado por Horacito Rodriguez Larreta y sus habitantes contarían con todos los derechos, salvo el de elegir gobernador e incluso presidente. Serán un poco como los kelpers antes de la Guerra de las Malvinas o los habitantes del extinto Indostán Británico. 

En un primer momento eso garantizaría la calidad del voto y a mediano plazo incentivaría a los tucumanos a dejar atrás un pasado de clientelismo, prebenda y bolsones.

Periódicamente, digamos cada 5 o 6 años, se llevarán a cabo encuestas con consultoras de primera línea que en un ámbito de Transparency y Open Coso determinarán el grado de clientelismo de la población a partir del coeficiente de Aguinis. Dicho coeficiente es un número entre 0 y 1, en donde 0 se corresponde con la perfecta república (todos piensan como Aguinis) y el valor 1 se corresponde con el horror absoluto (todos piensan como peronistas).

Interesada por nuestra idea, la Fundación Pensar propuso un sistema más simple, el envío de un Gobernador General o un Virrey, que incluso podría ser Fernando Niembro, desempleado reciente por razones de público conocimiento. Algunos miembros de la Fundación bromearon incluso con el mote "Virrey Fernando".

Llevados por un comprensible entusiasmo, desde la misma Fundación propusieron ampliar la anexión a otras provincias de votos de similar baja calidad, para retomar la acertada expresión del célebre senador porteño atormentado por la megaminería, como Chaco o Salta.

Más allá de algunos detalles legales que se deben estudiar, creemos que sería un paso importante hacia esa otra Argentina posible.

Foto: propuesta de traje para el Gobernador General del Chaco, propuesto por Cambiemos Chaco (cortesía Fundación LED para el Desarrollo de la Fundación LED).
Pispeá
 

Un domingo en Copacabana


Columna publicada en Nueva Ciudad.

“Había soñado en un ratito la última pesadilla de tres años y recordaba la otra, la anterior y espantosa,
que empezó en el 43 y concluyó en el 55. Qué país raro, capaz de producir siete millones de demonios.”

Adolfo Bioy Casares / Descanso de caminantes / 1976




Habíamos llegado a Río de Janeiro el día anterior y decidimos ir a caminar por la playa. Justo antes de llegar a Copacabana, empezamos a ver gente vestida con la camiseta de la selección brasileña. Al ver las primeras vinchas y remeras con la inscripción “Fora Dilma” comprendimos que estábamos en medio de una de las marchas opositoras convocadas para ese día. Recordé de golpe mi suerte para la ubicuidad, como aquella vez que, ingenuamente, fui a ver una exposición en la Fundación Proa un domingo de superclásico en la Bombonera.

Desde un gran camión abierto, como los que se usan en las comparsas de carnaval, un locutor lanzaba consignas y cantaba. Había imágenes de Dilma y Lula en traje a rayas, el logo del PT (Partido dos Trabalhadores) tachado y una mención que en ese momento no entendimos: #JeSuisMoro. Luego supimos que hacían referencia a Sérgio Moro, juez que lidera una gran investigación federal sobre lavado de dinero, con supuesta participación de empresarios y políticos, incluyendo gerentes de Petrobras y otras empresas públicas.

La arenga comparaba al PT con una cueva de ladrones, llamaba a sacar a Dilma del poder a través del famoso Impeachment, y elogiaba al juez Moro, cuya mención era vivada por los manifestantes. No había referencias a los candidatos opositores, ni siquiera a Marina Silva, la candidata que un año atrás y según los medios, podía ganarle a Dilma en primera vuelta y no llegó a la segunda.

Había muchas familias en la marcha, algunas de ellas en bicicleta. Asombrosamente para una ciudad con casi la mitad de la población negra o mulata, entre los participantes sólo vimos blancos.

Como ocurre con los indignados argentinos, los manifestantes de Copacabana estaban más seguros de sus odios que de sus entusiasmos. Exigían que Dilma se fuera, aunque no estuviera claro quién la reemplazaría. Como acá, forman parte de las clases más acomodadas y denuncian un país saqueado por la corrupción populista, aunque su desprecio incluya en el fondo a toda la clase política, condenada a mentir para ganar votos. Por eso no es fortuito que la salvación esté en manos de quienes justamente no se presentan a elecciones: jueces, fiscales o periodistas. Las denuncias nunca son políticas sino morales e, incluso, clínicas.

Hace un par de semanas, un amigo chileno me contó que Bachelet está deprimida y que, al parecer, sería alcohólica. Otro me explicó que está simplemente loca. Una serie de escándalos de corrupción también jaquea a la presidenta de Chile, incluyendo un negocio inmobiliario llevado adelante por su hijo.

A menos que pensemos que las clases más acomodadas de nuestros países se han transformado en calvinistas alérgicas a la corrupción- e incluso a las sospechas de corrupción- o que antes de esta ola populista en la región, las corporaciones y los gobiernos estaban conformados por monjes trapenses, creo que deberíamos buscar el origen de estas indignaciones ciudadanas por otro lado.

En la década del detestado PT, casi 30 millones de brasileños ascendieron a la clase media, la pobreza disminuyó a la mitad, y mientras el ingreso del 10% más pobre de la población casi se duplicó, el del10% más rico sólo aumentó un 16%. Por su parte, apenas decidió llevar adelante las reformas educativa, fiscal y electoral que sus predecesores, incluyendo a ella misma, no se animaron a hacer, Bachelet dejó de ser una política seria y se volvió loca como CFK, borracha como Lula y corrupta como ambos.

El recurso no difiere mucho de lo que conocemos en Argentina: transformar un conflicto político en uno moral. Si la lucha es entre el Bien y el Mal, como la pesadilla peronista que atormentaba a Bioy, no hay votos que cuenten ni políticos que puedan resolverla, solo hay héroes circunstanciales, como el juez Moro o el fiscal Campagnoli.

Dejar afuera la política para frenar políticas, una estrategia que llena las calles pero vacía las urnas.



Foto: Voluntarios de la Liga Patriótica contra la Dictadura de los Votos se aprestan a defender los verdaderos valores mancillados por nefastos objetivos electoralistas, partidarios e incluso políticos (cortesía Fundación LED para el Desarrollo de la Fundación LED).
Pispeá
 

Próxima Gran Cena de la MAK el miércoles 9 de septiembre de 2015


Preocupado por la quema patriótica de urnas, nuestro Maestro de Luz Elbosnio, el Sri Sri Ravi Shankar del kirchnerismo de salón, dio curso a la Secretaría de Guateques, Fiestas de quince y Bar Mitzvá (la ya legendaria SeGuFiBar, por sus siglas en inglés) liderada por Nagus el Magnífico para que organice la próxima Gran Cena de la MAK el miércoles 9 de septiembre, en honor a San Gorgonio de Roma, mártir cuya vida ejemplar lo iluminó en la suya.

Rememorando a San Gorgonio, nuestro Maestro tuvo una de sus habituales epifanías y nos transmitió su visión:

"Este mes decidimos postergar una semana la tradicional cena de la MAK, para ver si logramos incorporar un par de calamidades más sobre las cuales hablar.

A sus crímenes habituales, el FPV agregó el de la quema patriótica, como dice Nagus.

No satisfecho con tener comprados los votos de la ciudadania tucumana de baja calidad, llenó luego las urnas con boletas FPV hasta reventar. Pero en un acto incomprensible para quien no comprende que los K son incomprensibles, el FPV incendió esas urnas.

El FPV es el Thomas Crown de la política, roba votos muy valiosos pero no se los queda.

Por supuesto, como Thomas Crown, el FPV firma sus obras con su ya famoso tiro en el pie. Salir a reprimir la marcha indignada de "SOY FRAUDE" frente al set de cámaras de TN fue casi un regalo consuelo para esa oposición a la que se le negó una crisis, una recesión, una hiperinflación y tantos reclamos más. Regalo que con nuestra habitual mezquindad hubiéramos preferido no dar.

Utilizaremos esa semana adicional para que nuestros equipos técnicos analicen el sistema de voto electrónico. Sistema que haría revivir a Lázaro si no se hubiera ocupado ya alguien de Nazaret. La oposición nos explica como a la Argentina la aquejan males cada día peores y como su solución reside en la adopción de una huevada cada vez mas nimia.

Como dice el Contradicto, parecería que la solución es adoptar un sistema que fue rechazado en Alemania para ser definitivamente un país serio como Alemania.

Nos vemos el miércoles 9 de septiembre a las 20:00"


El lugar es el habitual, el ya legendario Salón Dorado Horacito Rodríguez Larreta del Círculo Salvavidas, ubicado en Cabello 3958, barrio carenciado de Palermo. Como todos sabemos la inflación es un invento de los medios, por lo que se seguirá pagando la módica entrada única de $60, lo que dará opción a empanadas frozen (una y quien te dice, dos), vino de ferretería y gaseosa tibia a granel.

Foto: En el Centro de Entrenamiento Néstor Carlos Kirchner (centro cuyo nombre podría ser modificado por una juntada de firmas en change.coso) el General, en uniforme makista, conversa con un nuevo recluta sobre las ventajas del fusilamiento sumario de opositores por sobre el llamado a degüello.

Cortesía Fundación Led para el Desarrollo de la Fundación Led.
Pispeá
 

La fobia al poder



Columna publicada en Nueva Ciudad.



En noviembre de 2005 se llevó a cabo la IV Cumbre de las Américas en Mar del Plata. Fue la del famoso “ALCA, ¡al carajo!” de Chávez y del encendido discurso de Néstor Kirchner frente a George W. Bush.

Entre quienes fueron a Mar del Plata en el “Tren del ALBA”, junto a Chávez, Evo Morales, Kusturica y Maradona, se encontraba el organizador del viaje y diputado oficialista Miguel Bonasso, quien, exultante, declaró que “el tren era saludado por la gente” y que “le recordaba los ´70, cuando estaba en el peronismo”.

Bonasso siguió siendo chavista aunque poco después dejó de ser oficialista, a raíz del veto presidencial a la Ley de Glaciares. Junto a Pino Solanas creó un verdadero ornitorrinco de la política: el chavismo antiK.

También junto a Pino detectó nuestro mal, que contrariamente a lo que podríamos pensar no es la inequidad sino la megaminería, y escribió un libro hoy injustamente olvidado, denunciando a la Barrick Gold y su complicidad con el kirchnerismo. Luego de algunos chispazos apoyados por los medios opositores, su estrella política fue mermando hacia la indignación de estudio de televisión.

Pino tuvo más suerte: su incansable combate contra la minería a cielo abierto fue consagrado con una banca de senador por la CABA gracias a una alianza efímera pero en ese aspecto eficaz: el multimarca UNEN. Los acuerdos de sus ex socios con el PRO la hicieron volar por el aire, dejando a Pino en la soledad de sus indignaciones. Con un gesto conmovedor anunció a través de las redes sociales que no se presentaría a ningún cargo ejecutivo este año.

Donda y Tumini, de Libres del Sur, siguieron un trayecto en algunos aspectos comparable al de Bonasso. El apoyo inicial, y las expectativas que les generó el kirchnerismo, fue seguido por un período de desilusión al descubrir con asombro que Néstor Kirchner era peronista. El derrotero opositor los llevó al mismo multimarca de Pino, junto a la Mentalista Carrió, Sanz y Prat Gay, éste último transformado en un paladín de los valores de la izquierda. La partida de todos ellos hacia el PRO dejó a los Libres del Sur algo aislados, haciendo campaña esta vez junto a Stolbizer. A la megaminería ya denunciada por Pino y Bonasso, Donda agregó la preocupación por la persecución oficial a los pueblos originarios, además de un agenda algo autorreferencial sobre escotes y machismo social.

A diferencia de los otros, Stolbizer nunca fue oficialista. Forma parte del progresismo panradical, por llamarlo de alguna manera. Su discurso político siempre estuvo centrado en la decencia y la honestidad públicas, fustigando la corrupción oficial y el enriquecimiento patrimonial de los Kirchner más que sus iniciativas políticas.

El acuerdo de la UCR y la CC con el PRO y la evaporación de Proyecto Sur, pudo ser una gran oportunidad para que Stolbizer captara el voto del progresismo opositor, huérfano de candidatos. Sin embargo, en plena campaña presidencial, optó por relanzar su denuncia sobre Hotesur (S.A., perteneciente a CFK) a raíz del apartamiento del juez a cargo por la Cámara Federal. Transformada en auxiliar de justicia, compite con Laurita Alonso y Pato Bullrich en la denuncia de jueces buenos y jueces K.

Más allá de los orígenes diferentes, tanto Bonasso como Stolbizer, Donda o Pino son opositores que critican al gobierno “por izquierda”. Lo particular de esa crítica es que suele ser de nicho, focalizada en la megaminería, el sospechoso patrimonio presidencial, la falta de decencia gubernamental o los Qom. De ahí que la mayor parte de las iniciativas kirchneristas (desde el fin de las AFJP, la AUH, el relanzamiento de los juicios por crímenes contra los DDHH, el matrimonio gay, la expropiación de YPF o los millones de jubilados incluidos en el sistema) no sirvan para calificar al gobierno, pese a estar en línea con sus agendas progresistas, como sí lo califica su aparente connivencia con el mal absoluto definido por cada uno de ellos.

El mal absoluto y la agenda política de nicho garantizan en primer lugar la condición de oposición y luego condenan a sus entusiastas a la indignación de estudio de televisión. 


Otra de las tantas formas de la fobia al poder.


Foto: candidatos del ex multimarca UNEN huyen del acoso de las mayorías (cortesía Fundación LED para el Desarrollo de la Fundación LED).
Pispeá
 

Próxima Gran Cena de la MAK el jueves 6 de agosto










ACTUALIZACIÓN DE FECHA: la cena es el jueves 6 de agosto.

Preocupado por el chavismo creciente, aunque bien administrado, de nuestra oposición, nuestro Maestro de Luz Elbosnio, el Sri Sri Ravi Shankar del kirchnerismo de salón, dio curso a la Secretaría de Guateques, Cenas Show y Bautismos (la ya legendaria SeGuCeBa, por sus siglas en inglés) liderada por Nagus el Magnífico para que organice la próxima Gran Cena de la MAK el jueves 6 de agosto, en honor a San Hormisda, papa cuya vida ejemplar lo iluminó en la suya.

La Gerencia de Invitados ilustres (la célebre GIL) invitó a una cantidad inconmensurable de figuras relevantes, por lo que esperamos que venga nuestro Maestro de Luz y alguno más.

El lugar es el habitual, el ya legendario Salón Dorado Horacito Rodríguez Larreta del Círculo Salvavidas, ubicado en Cabello 3958, barrio carenciado de Palermo, a las 20:00.

Como todos sabemos la inflación es un invento de los medios, por lo que se seguirá pagando la módica entrada única de $60, lo que dará opción a empanadas frozen (una y quien te dice, dos), vino de ferretería y gaseosa tibia a granel.

Quienes dispongan de recursos a pesar de un fin de ciclo que es peor que el 2001, podrán negociar directamente con el Círculo Salvavidas el plato Súper De Luxe Primera Especial, como milanesa, pechuga, ensalada y demás manjares.

Por razones de seguridad nos vemos en la obligación de mantener el santo y seña: "¡Qué desmejorado que está Elbosnio!". Un gendarme la exigirá en la entrada.

Foto: En el Centro de Entrenamiento Néstor Carlos Kirchner, el General (sentado, con uniforme makista) capacita a nuevos reclutas en técnicas de resistencia.
Cortesía Fundación Led para el Desarrollo de la Fundación Led.
Pispeá
 

El informe de la semana (MaKri)



"El abuso de la cadena nacional se mantendrá, pero bien administrado."


Mauricio Macri




Termina una semana atípica en la cual Majul no escribió un nuevo libro sobre los Kirchner, el teledoctor Castro no descubrió una nueva patología presidencial y La Nación no denunció el chavismo stalinista de esta dictadura nazi.

Hice las marquitas con un marcador Sylvapen ensamblado en Tierra del Fuego y por eso la lluvia me las borró, así que no pude verificar si el fascismo avanzó en estos días. Voy a tener que llamar de nuevo a Tomás Abraham para preguntarle.

Una semana trepidante en la que todavía resuena la victoria anoréxica de Horacito Rodriguez Larreta (el hombre cuya extraña sonrisa podría curarle el hipo al Yeti) en la segunda vuelta de las elecciones porteñas, balotaje que Morales Solá, Marcelo Longobardi, Willy Kohan y tantos otros analistas independientes exigieron obviar. Incluso el director ejecutivo de la Fundación Pensar, un entusiasta del respeto a las instituciones, mencionó el tiempo que podríamos ahorrar los porteños en el caso de eliminar esa formalidad.

A la luz de los resultados, el apriete de los medios a un candidato no le quitaría votos sino todo lo contrario. Así nos va en el país del miedo al censista y la prohibición del salmón.

Para sacar a su protegido de una situación incómoda y desviar la atención, la noche de la victoria Macri decidió dar un notable golpe de timón: explicó que como presidente continuaría las políticas kirchneristas a las que siempre se opuso, pero, eso sí, "administrándolas bien”, decisión que no pareció enamorar a sus seguidores.

Todavía shockeados, en la MAK tememos que el nuevo entusiasmo de Macri lo lleve a denunciar a Scioli por falta de convicción kirchnerista y termine por quitarle votos.

Asombrosamente, esa enorme prueba del consenso tan alentado por los periodistas independientes generó la furia de esos mismos periodistas independientes, quienes dejaron de amenazar a Lousteau y empezaron a golpear a Macri y Horacito. El inesperado fuego amigo generó en el PRO una reacción algo destemplada y relanzó entre sus filas el ya casi olvidado debate sobre el rol de los medios. Sin duda otro de los tantos #MilagrosKirchneristas

En todo caso, desde la MAK queremos decirles a nuestros amigos del PRO que fustigar a los medios no va en el sentido de las reglas claras y las buenas señales para alentar inversiones y todo eso.

El cambio de estrategia electoral exigió mucho de la joven guardia del partido de los globos. Marcos Peña, por ejemplo, explicó que "mantener las cosas también significa un cambio", una declaración que según el amigo Pascu sería competencia desleal hacia la MAK. Por su lado, Iván Petrella, comensal de la MAK y viejo amigo de la casa decidió dar un salto cuántico y opinó que “la principal diferencia entre el Pro y el kirchnerismo no es la bisagra entre más o menos Estado. Es entre hacer las cosas bien o hacerlas mal.” Una afirmación que entraría directamente en la terna de los Premios Ahí Está a la Epifanía Política que el amigo Scribbler pide instaurar.

Mariú Vidal, para no quedarse atrás en esta nueva etapa del chavismo macrista afirmó que “FPT puede continuar, pero con cambios”. Tememos que en poco tiempo más elogie a 678 o instruya a La Cámpora para que adoctrine a nuestros hijos en las escuelas porteñas.

Pinedo, por su lado, redobló la apuesta y afirmó que Macri seguiría la negociación con los Fondos Buitre como propone Kicillof. Actitud que según fuentes cercanas a la diputada, habría alarmado a Laurita Alonso, quién intentó comunicarse con Paul Singer, sin éxito. Dolor Griesa.

En síntesis, sale CAMBIEMOS, entra CONTINUEMOS.

Lo más extraño de la operación contra Macri luego de su confesión populista es que no hizo más que seguir los consejos de Julio Blanck, para quién "el núcleo más duro antikirchnerista se habría reducido a un 15% del electorado" y que existe “miedo al cambio”. Intentó dejar de consumir su propio producto


Clarín debería ponerse de acuerdo con Clarín.

El cambio de discurso no sólo afectó a los partidos capitalistas: para el PO, que Macri apoye las políticas kirchneristas demuestra que son conservadoras. En cambio, cuando las criticaba, también. Algunos estudiosos sostienen que Dios inventó a los trotskistas para alegrar un poco este valle de lágrimas.

Ninguneando una vez más el comprensible fastidio que genera la cadena nacional entre nuestras almas de cristal, CFK volvió a hacer uso de ella, esta vez para anunciar el plan Qunita, una iniciativa no solo inútil sino que además fue copiada de un exitoso plan finlandés. Además, como señaló con acierto la periodista independiente María Julia Oliván, CFK no mencionó a las víctimas del accidente de Once en esa cadena dedicada a otro tema. Imposible no indignarse.

Graciela Ocaña logró batir su propio récord presentando una denuncia por “irregularidades” en la licitación de los kits del nuevo plan. Tiene razón, "irregularidades" es un término suficientemente vaporoso como para generar una empatía indignada casi inmediata.

En todo caso, es cierto que no deberíamos aplaudir las buenas iniciativas si ya existen en otros lugares o si alguien las pensó antes. Sin ir más lejos deberíamos dejar de admirar a Sarmiento (ya existían escuelas públicas en Boston), a Sáenz Peña (el sufragio ya existía en otros países) e incluso a Perón (las vacaciones pagas y el aguinaldo no fueron inventos suyos). Aunque sí podemos seguir venerando a Mauricio Macri: la Subtrenmetrocleta es un invento sin antecedentes en el mundo.

La semana fue tan trepidante para los defensores de la República, que varios perdieron el rumbo :"¿Bonadío reemplaza al ex juez Cabral?" "¿Campagnoli sigue firme o ya lo reemplazó Moldes?" se preguntaban algunos. Y la verdad es que no es fácil conocer la evolución de los Héroes Instantáneos, cada vez más efímeros. Por eso desde la MAK proponemos la elaboración de un Fixture de Héroes Instantáneos (FHI por sus siglas en inglés) que permita avanzar ordenadamente en las indignaciones y, sobre todo, en los monumentos ecuestres correspondientes. Además, permitiría fijar entre todos una duración minima para cada nuevo héroe. Creemos que un día estaría bien.

Por su lado, la precandidata a presidente Margarita Stolbizer, decidida a no dejar sola a Ocaña en el muy competitivo segmento del auxiliar de Justicia, defendió al juez Bonadío ya que al parecer es un perseguido politico y el drama de la Argentina sería Hotesur (y no la Barrick Gold como piensa Bonasso). Es más, para Stolbizer la remoción de Bonadío por la Cámara Federal probaría la culpabilidad de CFK. Es decir que si un juez acusara a CFK por haber asesinado a Cristo y la Cámara no aceptara su planteo, eso probaría la condición de deicida de CFK. Notable.

Por su lado, Viki Donda, luego de descubrir con asombro que sus antiguos socios Prat Gay, Sanz y la Mentalista no serían genuinamente de izquierda y ya sin el apoyo de Gil Lavedra para jugar al Candy Crush de la Corrupción, propone un nuevo sueño: elegir a los buenos. Nace la izquierda Chapulín Colorado.

Gracias a Dios, además de contar con una oposición independiente, contamos con medios que con similar independencia apoyan el fin de este ciclo político 
atroz.

Por ejemplo, el Grupo Clarín, cuyo abogado Damián Cassino, no solicitó que VHM sea fusilado sumariamente, sólo allanado. Es más, el abogado encontró en la cocina del periodista un paquete de Criollitas sin su correspondiente tique fiscal y no hizo la denuncia correspondiente, sino que se la pasó a Ocaña. Gestos evidentes de buena voluntad

Para Luis Majul, “la Justicia” allanó a VHM mientras que fue “el Gobierno” el que apartó el juez Bonadío. Es un muchacho que da todo de sí y merecería una embajada en un futuro gobierno de Macri. O incluso dos.

El apartamiento de Bonadío por la Cámara no sólo generó la crítica de Stolbizer o Majul, sino también de muchos otros que también exigen dejar trabajar a la Justicia. Ocurre que piden que se deje trabajar en paz a los jueces y fiscales, pero no a esos jueces ni tampoco a esos fiscales. De igual manera no debemos presionar a los jueces a menos que no fallen como nosotros queremos. No parece difícil de entender.

Creemos, en ese sentido, que un buen estímulo a la independencia judicial podría ser una ley que obligue a los jueces a condenar a los Kirchner por chorros y asesinos. Tal vez incluso se podría lograr con una cautelar.

En todo caso, Bonadío todavía no allanó la MAK, y eso no es bueno para nuestra carrera.

Por su lado, otro periodista independiente, Ari Paluch, luego de explicar que "la situación económica es una mierda", opinó que este no es un gobierno kirchnerista, ya que “hay déficit fiscal”, antes de recordar con cariño a Néstor Kirchner. El nestorismo antiK es uno de las grandes asombros de esta época asombrosa.

Paluch no es el único enojado. Beatriz Sarlo, analista política que batea en otra liga, criticó a CFK por no haberse comportado con el periodista del New Yorker que la entrevistó como debería haberlo hecho (por ejemplo, el maquillaje recargado no parece haber sido del gusto de Sarlo ni tampoco del periodista). Además de ese fastidio chikoffiano, Sarlo criticó a CFK por haber publicado la entrevista entera. Como sostiene el amigo Ernest Scribbler: “destruyen la libertad de expresión difundiendo entrevistas. Así de perversos son.”

Ni Atila se atrevió a tanto.

Mientras tanto, el populista Obama es elogiado por firmar un acuerdo con Irán por la misma prensa seria que denunciaba a CFK por firmar un acuerdo con Irán. Ademas, levanta el bloqueo de Cuba, buscando caerse de ese mundo al que nosotros deberíamos aspirar a subir. Esperemos que el pobre Marcos Aguinis no haya leído los diarios en estos días. Su alma de cristal no lo resistiría.


Por culpa de este gobierno, afuera se nos cagan de risa; y gracias a la oposición, nos cagamos de risa adentro.

Foto: en la Fundación Pensar un voluntario se somete al populistómetro, dispositivo de última generación para atenuar la alergia frente a la nueva estrategia electoral (cortesía Fundación LED para el Desarrollo de la Fundación LED.)

Pispeá
 

Limar a este gobierno, limar a cualquier gobierno.

Columna publicada en Nueva Ciudad.

“La diferencia de 20 puntos que sacó el ganador (Rodríguez Larreta), amplísima pero insuficiente para evitar la segunda vuelta, disparó el interrogante político: ¿vale la pena embarcarse en otra campaña, en nuevos
cruces, con ese resultado?”


Eduardo Paladini / Clarín 7 de julio 2015



Han pasado doce años desde el vaticinio de Claudio Escribano en La Nación (“la Argentina ha resuelto darse gobierno por un año”) y casi ocho años desde que el grupo Clarín se transformó en el opositor más acérrimo al gobierno. Esa obstinación que percibimos cada mañana en la tapa de los diarios logra que olvidemos algo elemental: los medios con posición dominante no son antikirchneristas, son antigobierno. Quienes detentan un poder no electoral prefieren gobiernos débiles y obran en consecuencia.

En ese sentido, aún si Macri, Sanz, o incluso la generosa pasionaria de TN Silvana Giudici ganara las elecciones, los medios no tardarían en limar también a ese amistoso gobierno. Lo harían con argumentos diferentes -la falta de carisma en lugar del exceso de personalismo o el desempleo descontrolado en lugar de la inflación desbocada- pero con similar objetivo: negociar con un presidente más débil y con menos legitimidad popular.

Hace una semana tuvimos una muestra gratis de ese viejo mecanismo. Rodriguez Larreta ganó la primera vuelta de las elecciones porteñas con más de 20 puntos sobre el segundo candidato, Martín Lousteau, de la coalición ECO, aunque con 45,5% de los votos no pudo evitar el balotaje. La elemental voluntad de Lousteau de presentarse a la segunda vuelta, como estipula la Constitución, generó el fastidio de algunos de sus supuestos socios políticos.

El radical Aguad criticó la decisión del candidato cuya coalición integra su propio partido, ya que su victoria “puede poner en riesgo la candidatura presidencial del jefe del PRO, Mauricio Macri”. Más allá que parece extraño pedirle a un candidato que se baje de una elección porque la podría ganar, asombra que el candidato presidencial de un radical sea Macri y no Sanz.

Por su lado, Prat Gay, ex candidato en la lista de Libres del Sur que hoy hace campaña junto al PRO, denunció también “el egoísmo” de Lousteau por enfrentarse a “los socios que necesitamos para dar la batalla crucial”, además de lamentar su “falta de coherencia”.

Incluso el director ejecutivo de la Fundación Pensar, el think tank del PRO, olvidando por un momento la defensa de las instituciones que suele ser la obsesión de la entidad, mencionó en Twitter el tiempo que los porteños podríamos ganar si Lousteau decidiera librarnos de esa penosa y, para él, inútil segunda vuelta. Otros mencionaron el ahorro económico que eso nos aportaría.

Pero más asombrosa fue la reacción intempestiva y furiosa de algunos periodistas independientes. Marcelo Longobardi llegó a calificar el respeto a la Constitución como un simple “argumento” que deja que “intereses subalternos empañen la construcción de una oposición que está haciendo el ridículo”. Que llevar adelante una elección como estipula la ley sea un interés subalterno es una idea peculiar sobre todo venida de alguien que, como Longobardi, se define como legalista.

Morales Solá, otro apasionado que desde hace años nos alerta sobre la falta de respeto a la ley y sus peligros, se preguntaba indignado: “¿Debe haber segunda vuelta cuando la diferencia entre Horacio Rodríguez Larreta y Lousteau fue abismal? ¿Es razonable extender inútilmente una competencia entre opositores en las vísperas de elecciones nacionales en las que se jugará la continuidad del kirchnerismo?“. Una arenga de campaña disfrazada de análisis político, retomada casi con las mismas palabras Eduardo Paladini en Clarín.

La operación contra Lousteau a plena luz del día es un gran ejemplo para quienes candorosamente creen que la acción política de los medios es una anomalía generada por el propio gobierno y terminará con el tan anunciado fin de ciclo K. Porque limar a un gobierno en retirada sirve, además, para disciplinar al siguiente.


Foto: en el Centro de Cómputos Horacito Rodríguez Larreta de la Fundación Pensar, dos pasantes de la UCA calculan el ahorro que aportaría a los vecinos la anulación de las elecciones (cortesía Fundación LED para el Desarrollo de la Fundación LED).











Pispeá
 

Un ejemplo admirable





Columna publicada en Nueva Ciudad.

“A diferencia de la solidaridad, la caridad es, en última instancia, la forma humanitaria convalidante de la exclusión social.”

Silvia Bleichmar /
 No me hubiera gustado morir en los ´90.





Cada tanto, con precisión helvética, asistimos al noble intento de resucitar ideas zombies (para retomar un gran concepto del economista Paul Krugman)

Esta vez se trata de la Ley del Buen Samaritano, una iniciativa cuyo sentido común parece irrefutable: partiendo de la base que la fecha de vencimiento de los alimentos no corresponde necesariamente a la fecha en la que dejan de ser aptos para el consumo humano, la iniciativa propone entregar esos alimentos vencidos, aunque todavía consumibles, de manera gratuita a personas de menores recursos económicos.

Los fabricantes suelen estar de acuerdo en entregar esos productos invendibles antes que destruirlos -como es su obligación- pero exigen para hacerlo que el Estado los libere de toda responsabilidad legal por las consecuencias negativas de su ingesta. Es decir, son productos inocuos pero es preferible no tener responsabilidad alguna sobre sus efectos.

Marcos Aguinis, en una columna furibunda, luego de elogiar el proyecto de ley con argumentos contundentes (“no recibe un centavo del Gobierno, ni les quita un peso a los jubilados, ni se ensucia con medidas demagógicas”), denuncia a Néstor Kirchner por no haber aceptado hace años “librar de responsabilidad por los daños y perjuicios que pudieran producirse”a los donantes de alimentos.

Con sincera emoción elogia a la empresa Swift por regalar cientos de latitas de paté invendibles con la misma pasión con la que suele denunciar “medidas demagógicas” como los 18.000 millones de pesos de la AUH que anualmente llegan a los ciudadanos que menos tienen sin necesidad de que pierdan algún derecho para obtenerla.

Lo asombroso es el concepto detrás de tanta generosidad: para ayudar a quienes menos derechos tienen es necesario quitarles algunos más.

Como escribe Silvia Bleichmar en El Buen Samaritano y sus bemoles (ensayo incluido en el libro No me hubiera gustado morir en los ´90), “En este caso hay, sin dudas, una exclusión jurídica. Si quienes compran están sujetos a una ley, ¿por qué no podrían estarlo quienes los reciben gratuitamente? (…) la exclusión no significa sólo imposibilidad de acceso a bienes materiales sino, lisa y llanamente, diferenciación ante la ley”.

Si en lugar de obstinarse con los lujosos chalets californianos, con galerías innecesarias y excéntricos revestimientos de piedra en las fachadas, Eva Perón hubiera optado por el estándar constructivo de los containers de madera de pino que con generosa creatividad la ONG Un Techo para mi País denomina “casas”, sin duda podría haber construido muchísimas viviendas más con los mismos recursos.

Aún yendo más allá, si el Estado determinara que en el caso de la gente con menos recursos una cucha de perro equivale a una vivienda, con lo invertido en el plan PROCREAR se podría resolver el déficit habitacional del país.

El pensamiento reaccionario suele considerar que cualquiera está más capacitado para administrar recursos, incluso pú . blicos, antes que el Estado: la Iglesia, las fundaciones de multinacionales o simples ONGs con nombres simpáticos y logos vistosos, que lanzan iniciativas realizadas con fondos que se desconocen y cuyo costo de funcionamiento se ignora. Pero sobre todo se siente cómodo en el hecho de entregar un beneficio discrecional, que depende de la buena voluntad de quien lo entrega y no del derecho de quien lo recibe. 
Esa caridad disfrazada de solidaridad encierra la idea de que lo que impide resolver el drama del hambre y la pobreza es que los pobres estén amparados por las mismas leyes que los ricos. Bienvenido entonces el llanto del buen samaritano: la ampliación de derechos resiste entre las latas vencidas y las buenas intenciones reaccionarias.

Foto: reunión de directorio de Un Monda para mi País, fundación dedicada a la recuperación y posterior distribución de los restos de alimentos encontrados en los escarbadientes (cortesía Fundación LED para el Desarrollo de la Fundación LED).
Pispeá
 

Sobre la flexibilidad del sapo






Columna publicada en Nueva Ciudad.

“He terminado mi carrera, he concluido mi misión. Para vivir estéril, inútil y deprimido, es preferible morir. ¡Sí, que se rompa, pero que no se doble!”

Leandro N. Alem / Testamento político / julio 1896


Siempre me asombró el famoso aforismo radical sobre la virtud de la fractura por sobre la flexibilidad. Sobre todo porque quien lo enunció no fue un monje de clausura o un asceta que optó por la soledad del desierto, sino un político que aspiró a gobernar el país, fundó partidos y conspiró contra quienes consideraba- no sin razón- gobernantes ilegítimos. Pese a haber elegido esa generosa vocación priorizó sus límites personales por sobre los beneficios que podría haber obtenido para sus conciudadanos de haber soportado el peso de algunas imperfecciones éticas.

La declaración de Alem tantas veces repetida es un principio moral más relacionado con la pureza obstinada de un mártir que con las inevitables imperfecciones de la gestión pública con las que debe lidiar cualquier político.

Entre esas imperfecciones hay una que suele ser particularmente denostada por los entusiastas de la soberbia moral. Se trata de la famosa ingesta de sapos, actividad que volvió a ser mencionada con pasión a partir de la unción de Daniel Scioli como candidato del FPV.

Tragar sapos significa aceptar algo desagradable con el objetivo de obtener un beneficio mayor. En principio nadie los traga por placer.

No cabe duda que muchos kirchneristas paladar negro hubieran preferido a otro candidato antes que a Scioli. Pero lo que la mayoría de esos votantes privilegiará es algo elemental: la continuidad de un proyecto que apoyan. Lo mismo ocurrirá con los simpatizantes del PRO que votaron a Michetti en las PASO de la CABA y que votarán a Rodriguez Larreta en las generales por más que él no sea el candidato que más los entusiasmaba o que su extraña sonrisa podría curarle el hipo al yeti.

No votar al candidato del partido que uno apoya porque no refleja el ideal que uno busca es una decisión que limita la política a las personas y deja de lado los proyectos. Sostener, por ejemplo, que “Scioli es Macri” o que “Macri es Massa” a partir de aparentes afinidades personales, es olvidar lo que realmente condiciona a un gobernante: sus alianzas y apoyos políticos.

Tragar sapos es una actividad inherente a la política, al menos a la política que se interesa por el poder. De lo que se puede discutir es del diámetro del sapo y sobre todo de lo que se espera obtener- y se obtiene- de su sacrificada ingesta.

Chacho Álvarez aceptó que el Frepaso llevara adelante una alianza con la UCR con el objetivo explícito de ganarle las elecciones al peronismo en 1999, y ese objetivo lo llevó incluso a aceptar compartir la fórmula con De la Rúa. Alfonsín negoció el Pacto de Olivos y la reforma constitucional pese a que le otorgaba una segura reelección a Menem, para obtener algunos beneficios a cambio, como el tercer senador por la minoría. Ambos, Chacho y Alfonsín, lograron su objetivo. Fueron tragasapos exitosos, por llamarlos de alguna manera.

Ricardito Alfonsín en 2011 y Sergio Massa en 2015 se aliaron a De Narváez con objetivos explícitamente electoralistas. Alfonsín no obtuvo los resultados esperados, pagando un precio alto por esa decisión y Massa, por su lado, no sólo perdió dirigentes de peso por esa incorporación, sino que, al final, ni siquiera pudo retener al propio De Narváez. En ambos casos fueron tragasapos fallidos.

La política no es una actividad para iluminados solitarios. Requiere de partidos que suelen parecerse más a bolsas de gatos encuadradas que a colectivos homogéneos y químicamente puros. Es por eso que frente a la virtud del martirio y la rigidez del cristal siempre es preferible optar por la vocación vital y la elasticidad del sapo.

Foto: sapo a la espera de ser tragado por un militante de La Cámpora (cortesía Fundación LED para el Desarrollo de la Fundación LED.)
Pispeá
 

El Informe de la Semana (Scioli)



Termina una semana atípica en la que Majul no escribió un nuevo libro sobre los Kirchner, el dúo cómico Romero & Gargarella no descubrió un nuevo pueblo autodeterminable y La Nación no denunció el nazismo chavista de esta dictadura marxista.

Hice las marquitas con una tiza pero los miles de argentinos que huían de la falta de diálogo me las borraron, así que no pude verificar si el fascismo avanzó en estos días. Voy a tener que llamar de nuevo a Tomás Abraham para preguntarle.

Una semana trepidante en la que todavía resuena el escándalo por la unción del moderado Scioli como candidato del FPV, hecho que indignó a los analistas serios que le exigían moderación al gobierno. Debemos reconocer que las polémicas declaraciones del candidato kirchnerista anunciando que en caso de victoria seguiría con las políticas kirchneristas no ayudaron a aquietar las aguas.

Como todos sabemos, si Horacito Rodriguez Larreta (el hombre cuya extraña sonrisa podría curarle el hipo al yeti), promete “continuar con el cambio”, eso habla de su coherencia mientras que si Scioli declara querer continuar las políticas del gobierno sólo refuerza su evidente obsecuencia.


En todo caso, si gana las elecciones, los antiK emocionales celebrarán el fin de ciclo a la vez que denunciarán su escandalosa continuidad.

Tampoco ayudó a calmar los ánimos la renuncia de Milani, en particular entre quienes la exigían. “Pedíamos su renuncia pero no así, no ahora, no de esta manera, no con estas intenciones, no…” explicaron no sin razón varios opositores. Ernesto Sanz, conocida segunda marca de Mauricio Macri, advirtió que no aceptaría “que la renuncia signifique impunidad”. Tiene razón: en la MAK advertimos que no aceptaremos que la renuncia de Milani signifique, por ejemplo, la prohibición del helado de pistacho o, aún peor, la obligación de la mayonesa.

En todo caso, no sabemos si la renuncia del Jefe del Ejércio significa que el gobierno volverá a ser montonero y revanchista o si continuará siendo videlista. Aunque no descartamos que elija ser las dos cosas a la vez.

Supimos también en estos días, gracias a un emotivo tuit de FerIglesias, experto en globalización, que el creador de las Glorietas Culturales no sería candidato al Parlasur. Conmovido por su ejemplo decidí aclarar que yo no cenaría con Julia Roberts esta noche.

Por su lado, Gaby Michetti, tal vez preocupada por algún repunte de Macri en las encuestas, consideró útil repetir que debemos pagarle a los Fondos Buitre lo que estipula el juez Griesa, propiciando de forma creativa la quiebra del Estado. Salvo indultar a Robledo Puch no vemos que consigna más piantavotos podría haber elegido.

Por su lado, Sergio Massa volvió a denunciar a los jueces sacapresos, como en su época de oro. Con un poco de suerte exigirá que vuelvan las hombreras.

Ernesto Sanz, luego de presentar a su compañero de fórmula Lucas Llach, el joven que corría a los guanacos, se preguntó en un notable spot de campaña, "¿qué hicieron de nosotros?". La política para Hola Soy Ernesto no sirve para dirimir proyectos diferentes o intereses contrapuestos sino para defender los buenos modales. El drama de nuestro país, según esta candorosa visión chikoffista, no sería la inequidad o la permeabilidad del Estado frente a los poderes no electorales sino las discusiones políticas intensas y las sobremesas exaltadas.
Aunque debemos reconocer que en algo tiene razón. Así como los gobiernos kirchneristas generan debates y confrontación, los gobiernos radicales lograron una sólida unanimidad entre sus representados, incentivando además la alternancia, una de las bases de toda república.

No sabemos qué hicieron con la UCR pero creemos que fue despiadado.

Por su parte Margarita Stolbizer intenta seducir el voto progresista, denunciando con razón a sus antiguos socios del ex multimarca UNEN por pactar con el PRO. Es cierto que su consigna “previsibilidad para atraer inversiones” está tan cargada de progresismo que podría enamorar incluso a José Luis Espert.

La candidatura de Scioli alentó a algunos sectores de la izquierda químicamente pura que se entusiasmaron con la posibilidad de una masiva desilusión del voto kirchnerista de izquierda. Alejandro Bodart, candidato del MST, llegó a escribirle a los electores K para que voten a su partido. El resultado fue tan convincente que muchos decidieron ir con Vilma Ripoll a marchar junto a la Sociedad Rural.

El cierre de listas fue un momento realmente penoso. Los fiscales Moldes y Campagnoli, por ejemplo, no lograron obtener ningún lugar. Tampoco lograron integrar alguna lista ni el juez Cabral ni la perseguida política por pilotear distinto, Victoria Xipolitakis. Nuestros héroes instantáneos son cada vez más efímeros.

En todo caso el gran acuerdo tácito de la política argentina sigue vigente: la oposición preferiría no gobernar y el kirchnerismo desearía seguir haciéndolo.

Gracias a Dios no sólo tenemos una oposición independiente sino también medios, intelectuales y economistas que con toda independencia se oponen al gobierno.

Como Alfredo Leuco, el periodista que siguió adelante pese a haber sido amedrentado con el misterioso robo de su mochila e incluso con la sospechosa desaparición de una ojota en el gimnasio. Hoy nos presenta un libro notable, que inaugura un nuevo estilo: la furia de tapa. Un lindo gesto hacia sus lectores que ya no tienen que leer su farragosa prosa para saber a quién detesta. Además, el valiente denunciador serial nos explica algo realmente asombroso: los DDHH son como una tumba, se pueden profanar.

El hecho que CFK no haya sido candidata a nada no enfrió el entusiasmo de nuestros operadores independientes que nunca dejan que el anuncio fallido de ayer los distraiga del anuncio fallido de mañana. Jorge Asís, sin ir más lejos, luego de anunciar durante semanas que “la Doctora busca fueros” explicó que la incorporación de Zannini en la formula “volvía la maniobra inútil”. Si el vaticinio ocurre, prueba la veracidad del vaticinador. Si, en cambio, no ocurre, también.

El lunes, Asís anunciará que mañana será miércoles y luego explicará que lo que pasó es que el martes vino antes.

Morales Solá, cansado de golpear sobre una oposición que ya no responde a su furia impaciente, explicó que “Scioli disponía un 20% de votos antikirchneristas que podría perder ahora que fue aceptado por CFK”. Que millones de antikirchneristas optaran por un candidato kirchnerista antes que por Macri es algo casi tan asombroso como el comando venezolano-iraní con formación en Cuba Libre, pero lamentablemente el célebre editorialista crispado no creyó conveniente argumentarlo.

Además de periodistas independientes, contamos también con economistas serios que seriamente nos explican que todos moriremos. Un dato irrefutable.

Como Alfonso Prat Gay, quien hace poco cantaba Playa Girón en el fogón del FAP junto a Donda y Tumini y hoy se ofrece a Macri y nos explica que “el sistema económico es imposible”. En el 2001 los economistas serios nos explicaban que estábamos bien, hoy nos explican que en realidad estamos pésimo. Es una cuestión de fe.

Pasó algo similar con la quita de la deuda. Cuando Néstor la lanzó, los economistas serios sostuvieron que era una estafa que nadie aceptaría. Hoy explican que fue insuficiente.

Es que las iniciativas K son siempre calamidades en el momento en el que son lanzadas para transformarse luego en virtudes que todos apoyan, como el fin de las AFJP que generaría la quiebra del sistema previsional, la AUH que incentivaría el consumo de droga o la expropiación de YPF que aportaría el temible castigo del mundo.

Entre tanta vergüenza populista, es bueno leer a verdaderos republicanos como Marcos Aguinis que se emociona cuando Swift regala a los pobres cientos de latitas de paté vencido y a la vez denuncia los 20.000 millones de pesos que el Estado asigna a la AUH, sin exigir que ninguno de sus beneficiarios pierda algún derecho para recibirla. 

Ocurre que el reaccionario se emociona con la beneficencia y se indigna con los derechos.

Mientras la Argentina se hunde por la falta de diálogo y los aviones piloteados por vedettes, el populismo también hace estragos en el mundo, como en Grecia en donde la negativa del Primer Ministro Alexis Tsipras a nombrar a la titular del FMI Christine Lagarde ministra de Economía aleja el necesario acuerdo con la banca y los acreedores. El hecho que los griegos persistan en querer respirar no alienta tampoco el optimismo de los inversores.

Además, en esta semana nos enteramos que Kurt Cobain podría haber sido asesinado, lo que complicaría aún más a Boudou.


Por culpa de este gobierno, afuera se nos cagan de risa y gracias a la oposición, nos cagamos de risa adentro.


Foto: en el Centro Experimental Néstor Carlos Kirchner un oficial de La Cámpora pone a punto el robot kirchnerista que controlará a Scioli para evitar que impulse el necesario diálogo y el fructífero consenso (cortesía Fundación LED para el Desarrollo de la Fundación LED.)

Pispeá
 

Próxima Gran Cena de la MAK el miércoles 8 de julio de 2015


Preocupado por la evaporación de nuestra oposición que nos condena a generar alguna propia, nuestro Maestro de Luz Elbosnio, el Sri Sri Ravi Shankar del kirchnerismo de salón, dio curso a la Secretaría de Guateques, Cachondeos y Pechito con Pechito (la ya legendaria SeGuCachPech, por sus siglas en inglés) liderada por Nagus el Magnífico para que organice la próxima Gran Cena de la MAK el miércoles 8 de julio, en honor a San Procopio, mártir cuya vida ejemplar lo iluminó en la suya.

La Gerencia de Invitados ilustres (la célebre GIL) invitó a un conocido teórico del populismo de salón, que suele hacerse llamar Maestro de Luz por sus escasos seguidores. Él y sus tiradores serán la sorpresa de la noche.

El lugar es el habitual, el ya legendario Salón Dorado Horacito Rodríguez Larreta del Círculo Salvavidas, ubicado en Cabello 3958, barrio carenciado de Palermo, a las 20:00.

Pese a ser K respetamos los acuerdos a largo plazo y las políticas de Estado: se pagará una entrada única de $60, lo que dará opción a empanadas frozen (con suerte más de una), vino de ferretería y gaseosa tibia a granel.

Quienes dispongan de recursos a pesar de un fin de ciclo que es peor que el 2001, podrán negociar directamente con el Círculo Salvavidas el plato Súper De Luxe Primera Especial, como milanesa, pechuga, ensalada y demás manjares.

Por razones de seguridad nos vemos en la obligación de mantener el santo y seña: "¡Qué desmejorado que está Elbosnio!". Berni en uniforme de camuflaje lo exigirá en la entrada, sin excepción.

Foto: En el Campo de Entrenamiento Néstor Carlos Kirchner, el General (sentado, con anteojos) posa junto al comando venezolano-iraní con formación en Cuba Libre.
Cortesía Fundación Led para el Desarrollo de la Fundación Led.
Pispeá
 

La AUH y la indignación semántica


Columna publicada en Nueva Ciudad.

“La Asignación Universal por Hijo se está yendo por la canaleta de la droga y el juego”

Ernesto Sanz, mayo del 2010


“Hay que transformar la Asignación Universal por Hijo en ley“

Ernesto Sanz, mayo del 2014






Con frecuencia, las críticas opositoras a las iniciativas kirchneristas se centran en las formas, los procedimientos o las intenciones, más que en las iniciativas en sí o en sus resultados.

Entre las variantes de esas críticas está la indignación semántica, que se destaca por analizar con precisión talmúdica lo que el gobierno opina sobre sus propias iniciativas o, incluso, de qué forma las nombra y considera su contenido como algo secundario.

Uno de los casos más denunciados por los entusiastas de la semántica es el de la Asignación Universal Por Hijo (AUH), ya que la misma no sería universal dado que no la perciben todos los menores de 18 años del país.

En rigor de verdad, la AUH fue una ampliación del régimen de asignaciones familiares que agregó dentro del universo de los beneficiarios- básicamente hijos de trabajadores registrados- a los hijos de padres desocupados, trabajadores en negro y personal de servicio doméstico que perciban ingresos iguales o por debajo del salario mínimo. El objetivo es que todos los menores, sean sus padres trabajadores registrados o no, estén cubiertos con una asignación. Esa es la universalidad de la medida, concretada a través de unos 18.000 millones de pesos distribuidos cada año.

Otra crítica, que podríamos llamar indignación copyright, señala que la idea de la AUH no fue del gobierno sino de otros y que “lo único” que se hizo fue apenas encontrar los recursos, implementarla y monitorearla.

Los indignados también suelen ser tenaces al denunciar a la AUH por su origen impuro, dado que fue proclamada a través de un Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) y no de una ley en el Congreso. Más allá que un DNU aprobado por el Congreso tiene fuerza de ley y dispone de todas sus prerrogativas y garantías, podríamos tratar de imaginar qué hubiera pasado si CFK enviaba el proyecto al Congreso en lugar de decretarlo: el radicalismo probablemente no lo hubiese votado, como no votó el fin de las AFJP a pesar de haberlas criticado desde siempre.

Todas estas formas de indignación son lugares comunes resistentes, pero sobre todo, asombrosos.

En efecto, a nadie se le ocurriría quitarle méritos a Roque Sáenz Peña porque la ley de “sufragio universal” que lleva su nombre es semánticamente falsa, al no estar incluidas las mujeres o porque apenas un 12% de la población total votó en las elecciones de 1928. Tampoco dejaríamos de alabarlo aunque la idea haya sido planteada por otros, durante la Revolución Francesa o incluso antes.

La misma Indignación Copyright denunció la legislación laboral del primer peronismo porque, en realidad, eran ideas del socialista Alfredo Palacios. También, como en el caso de la feminista Victoria Ocampo, se opuso al proyecto de sufragio femenino pese a apoyarlo debido a sus “obscuras intenciones.”

Para los indignados, el drama parece radicar en que las mayorías, más rudimentarias y menos ilustradas a sus ojos, suelen darle el mérito político de las buenas iniciativas a los gobiernos que las implementan. Asombroso.

Foto: La Internacional Semántica manifiesta su más enérgico repudio a la Ley Sáenz Peña, "que sin serlo se define como universal". (gentileza Fundación LED para el Desarrollo de la Fundación LED.)
Pispeá
 

El faraón, la pirámide y la arquitecta egipcia















Columna publicada en Nueva Ciudad.



“El arquitecto Pei trata al patio del Louvre como si fuera un anexo de Disneylandia”

André Fermigier / Le Monde / enero de 1984


Apenas elegido presidente, el socialista François Mitterrand planeó una serie de “grandes proyectos” para Paris. El más emblemático fue la pirámide del Louvre, diseñada por el arquitecto norteamericano Ieoh Ming Pei.

Mitterrand había decidido incorporar al museo el ala norte del edificio, hasta ese momento ocupada por el ministerio de Finanzas, para permitir la exhibición de obras almacenadas en los depósitos. La propuesta de Pei resolvía el problema del acceso al museo ampliado, que presentaba una forma de “herradura”.

Hoy la pirámide es un hito parisino respetado por todos- además de ser la obra del Louvre más admirada luego de la Gioconda y la Venus de Milo- pero su génesis no conoció esa unanimidad.

En 1984, el anuncio del proyecto generó el inmediato rechazo de la oposición de derecha pero también de la Comisión de Monumentos Históricos, de varios medios (en particular Le Figaro, una especie de La Nación francesa) y de una parte significativa de la opinión pública indignada por la “destrucción” de la cour Napoléon, el patio donde se ubicaría la pirámide. La decisión de Mitterrand de encargar el proyecto de forma directa al arquitecto norteamericano- eludiendo el sistema de concurso utilizado en todos los otros proyectos presidenciales- indignó también a muchos arquitectos franceses y fortaleció la crítica de “faraón” que recibió el presidente.

Algunos críticos sofisticados, como el columnista del diario Le Monde citado al principio de esta columna, lamentaban lo que veían como una profanación del templo de la cultura. Y, en rigor de verdad, no se equivocaron: el Louvre pasó de tener menos de 3 millones de visitantes por año a recibir casi 10 millones. Además, muchos de esos visitantes sólo quieren ver la pirámide: miles de parejas se fotografían delante de la obra de Pei como otras lo hacen delante de la torre del ingeniero Eiffel, ese otro artífice de la cultura popular que tanto despreciaron los críticos sofisticados (el escritor Guy de Maupassant, que la detestaba, solía almorzar en el restaurante de la torre argumentando que era el único lugar de Paris donde no la veía.)

La pirámide del Louvre no sólo resolvió un problema específico -el acceso al edificio ampliado- sino que generó un nuevo hito para la ciudad: Le Figaro llegó a celebrar uno de sus aniversarios con un cóctel en el hall de aquella a la que había denostado. La decisión de Mitterrand y el trabajo de Pei, además, transformaron un museo para iniciados en un generoso espacio popular visitado por millones de personas, generando riqueza y PBI.

La reciente inauguración del Centro Cultural Kirchner en el antiguo Palacio de Correos y Telégrafos suscitó críticas apasionadas debido a su nombre, su costo, su tamaño o la aparente falta de seriedad en su programación. Al igual que ocurrió con los “grandes proyectos” de Mitterrand, las críticas y apoyos suelen corresponder tanto a los lineamientos políticos como a una cierta alergia a la cultura popular.

Prenda de canje de una de las últimas privatizaciones de los ´90, el Palacio de Correos podría haber terminado como alguno de los negocios inmobiliarios privados con activos públicos tan preciados por nuestros liberales. Haber evitado esa opción es de por sí una buena noticia. El muy buen proyecto de los arquitectos Enrique Bares, Federico Bares, Nicolás Bares, Daniel Becker, Claudio Ferrari y Florencia Schnack es otra buena noticia.

Se trata de un espacio de 100.000 m2 de acceso gratuito, con salas dedicadas a la difusión de la música, las artes plásticas y el cine. Eso es lo que realmente cuenta, la riqueza y el PBI que esa generosidad pública van a aportar, como ocurrió con la pirámide del Louvre.

El resto -las críticas por el nombre, por los gustos de “la arquitecta egipcia”, por la programación aún no detallada o el inevitable desborde de un espacio popular- se los dejamos a las lloronas ilustradas que, como André Fermigier, mañana ya habremos olvidado.

Foto: señoras indignadas por el siniestro proyecto del Ing. Eiffel exigen su demolición (gentileza Fundación LED para el Desarrollo de la Fundación LED.)
Pispeá
 

Magnetoterapia contra la hegemonía

Muchas veces en la MAK discutimos sobre la estrategia de los medios dominantes, que no son otra cosa que el brazo mas visible de la plutocracia en la arena política. 

Vemos su fracaso al no poder instalar un candidato propio en la Casa Rosada, ni siquiera desplazar de allí al FPV, la fuerza que mas los enfrenta, y a veces nos tentamos en concluir, con cierta ligereza, que los medios no tienen el poder imaginado.

Lo primero que tenemos que aceptar es que en la arena politica no hay fuerzas que impongan su voluntad, al estilo de un Caesar (de lo que creemos que hacía un Caesar, al menos.)

Los actores no electorales por lo general no imponen su voluntad sino que erosionan la fortaleza del adversario, lo frenan, lo disuaden, mientras estimulan o potencian las de sus aliados. Actúan sobre los políticos y sobre las ideas.

La política es parte del reino de las probabilidades. 
Un actor con poder es aquel que logra quitarle 5% de apoyo al candidato que no quiere o a la idea que teme y agregarle 5% al que si quiere. No parece gran cosa pero en el largo plazo, con sucesivas iteraciones, esa fuerza inercial hará una sublime diferencia.

Pero en el tema medios y FPV creo que además erramos en creer que el objetivo de la Magnetoterapia es destronar al FPV. La plutocracia busca destronar al modelo, no a una persona. Y lo primero que debe hacer, como táctica defensiva, es evitar que ese modelo se vuelva hegemónico.

La erosión mediática, esa metralla diaria casi disparatada que horroriza a la mitad de los argentinos, sumada al vasallaje al que someten a cada político opositor que divierte a la otra mitad de los argentinos, han tenido éxito en el plano de prevención de hegemonía.

Si después de una década con los resultados que se obtuvieron, tanto en el plano del ciudadano (derechos civiles, empleo, ingreso popular, etc.) como desde la perspectiva de los políticos (votos, reconocimiento popular, internacional, recursos para obras y fanfarrias) se hubiesen dejado las fuerzas del mercado político a la libre competencia hoy todos los partidos nacionales competirían dentro del modelo. Nadie en su sano juicio haría campaña objetando sus líneas rectoras.

Sin la erosión magnética, sin el estímulo de la protección mediática de la que goza Mauricio o de la amenaza de invisibilidad que sobrevuela sobre todos los invitados a TN, el PRO, la UCR, los socialistas y varios más competirían sosteniendo que en sus manos el proyecto de un Estado presente, de un Estado recaudador, distruibuidor, de un creador de derechos, sería mucho más amplio, más rápido, más crispador. 

Contraofertarían con "Basquet Para Todos", AUH hasta los 30 años, estatización de las celulares y los supermercados, un poco al estilo de la propuesta del 82% móvil que plantearon alguna vez.

Librado a las fuerzas competitivas del voto, el modelo habría tenido mas hegenomía que la lograda por la convertibilidad en los 90's. 
Década en la que ninguna estructura politica proponía el fin de la convertibilidad como bandera. Porque ni siquiera los damnificados por la convertibilidad valoraban las promesas sobre su finalización. La oposición al gobierno creador de la convertibilidad hizo campaña prometiendo sostenerla y ganó. Y siendo presidente, ese opositor prefirió arriesgarse a ser eyectado, y serlo, antes que tocar la convertibilidad.

Esa es la hegemonía a la que temen Magneto y sus sponsors.
Esa es la hegemonia que logró, con mucho éxito, evitar.






(*) En la foto un aparato de Magnetoterapia para indignar diputados, desarollado por Opo Labs con plata de los jubilados, de esa que sacaron antes de la nacionalización de las AFJPs. 

Pispeá