Cristina Kirchner debería operarse en un callejón con una lata oxidada, como hacen los presidentes de Noruega y Bélgica.
Bruno Bauer
Termina otra semana atípica en la que Majul no escribió otro libro sobre los Kirchner, Rosendo no anunció un nuevo fin de ciclo kirchnerista y Gil Lapiedra no denunció una nueva crisis institucional grave.
Como hice las marquitas con tiza, la lluvia las borró y no pude verificar si el fascismo avanzó en estos días. Voy a tener que llamar de nuevo a Tomás Abraham para preguntarle.
Una semana trepidante que se inició con el escándalo de la operación de CFK. No sólo la Fundación Favaloro le negó al teledoctor Castro el derecho a operar a la presidenta, en una clara embestida contra la libertad de prensa, sino que el elegido fue un médico radical. Es razonable, en pleno fin de ciclo kirchnerista CFK desconfía de todos, en particular de los neurocirujanos oficialistas.
La Nación se preocupó por la "llamativa ausencia de militantes de La Cámpora", con la misma intensidad con la que hubiera deplorado su presencia.
En el mismo diario independiente, Morales Solá señaló, con ese respeto que tanta falta le hace al oficialismo, "una convergencia entre la decadencia política y la declinación física." Debemos escucharlo, tiene experiencia en ambos deterioros.
Al leer a Morales Solá es inevitable pensar en lo bueno que será cuando se termine la Argentina del odio y gobiernen los amigos de Morales Solá, o al menos nuestras almas de cristal entusiastas del diálogo y el consenso logren exterminar por fin a todos los intolerantes.
Durante estos días intensos, nos sorprendió que el conocido bloguero del diario El País no explicara que lo que a él le preocupa es la salud de los qom, como bien señaló el amigo Plotkyn.
En todo caso, las fuerzas vivas han decidido olvidar viejos desencuentros y apoyar al Ejecutivo en este momento crítico. Como el Momo Venegas, quien señaló que “con Boudou de presidente los próximos 50 días serán muy complicados”. Otra Argentina es posible.
La ausencia temporal de CFK generó grandes reflexiones y sesudos análisis. “¿Qué revela del gobierno que Amado Boudou esté ejerciendo la presidencia?” se preguntó Tenembaum, a punto de revelar esa revelación oculta de nuestra Constitución.
En todo caso, entendimos que así como CFK es peligrosa para el país, su ausencia puede serlo aún más. Tiene todos los climas
El vicepresidente recibió duras críticas de todos los sectores. De la derecha, por ser el ideólogo del fin de las AFJP y de la izquierda, por ser de derecha. Es que así como CFK es chavista, su vicepresidente es de la UCD, aunque hoy no recordemos que la UCD criticara a las AFJP o defendiera con pasión el aumento constante del gasto público.
Pino, que apoyó el fin de las AFJP, dice no confiar en quien lo ideó y confía en Prat Gay, que se opuso. Por eso, cuando Pino y Prat Gay nos gobiernen, primero Pino va a conmemorar el fin de las AFJP y luego Prat Gay las va a instaurar otra vez. De la misma forma, Pino va a exigir que no se pague la deuda y Prat Gay, que se la aumente. Ocurre que los muchachos de UNEN proponen un gobierno plural, no como el actual que es verticalista y homogéneo, como el de Atila.
Esta semana, luego de proponer frenar la minería y la explotación petrolera, Pino se comprometió a filmar sus próximos documentales con tablas de arcilla.
En todo caso, entre la centroizquierda de Stolbizer que quiere reducir retenciones y la izquierda de Prat Gay que las quiere eliminar es complicado elegir.
Incluso los chicos PRO se preocuban por Boudou. No queremos imaginar su dolor el día que se enteren que su líder está procesado dos veces. Como señala nuestro Maestro de Luz Elbosnio, ”si a Boudou le confirmasen algún procesamiento debería renunciar y asumir como Jefe de Gobierno de la CABA, último reducto de procesados.”
Para algunos analistas, Cabandié pasó con éxito el test del debate entre candidatos, frente a una Mentalista cada vez más reaccionaria y un rabino Blumberg cada vez más afónico. Por suerte, para equilibrar los tantos, esta semana descubrimos un oportuno video en el que Cabandié muestra su verdadera naturaleza satánica, lo que generó una comprensible indignación (como todos sabemos, el exabrupto de un oficialista es violencia explícita mientras que el exabrupto de un opositor es comprensible indignación).
Algunos expertos señalan que si seguimos indignándonos a este ritmo, el año que viene vamos a tener que importar indignaciones.
Según nos informó La Nación, Sergio Massa dijo que el kirchnerismo podría "desempolvar la idea de la re-reelección", inaugurando así el famoso paradigma del Kircherismo podría. Según otras fuentes, "el kirchnerismo podría invadir Ganímedes y desatar una feroz guerra interplanetaria con el Comando Estelar" e incluso, si la diferencia con Massa no es enorme, “el kirchnerismo podría lanzar el Imperio Cristinista por DNU”. Para pensar.
Desde la izquierda soñadora el Chipi Castillo propuso bajar el sueldo de nuestros gobernantes, una iniciativa que Biolcati apoyaría con pasión. Es más, nuestra aristocracia ganadera pedía en sus años dorados que no cobren nada, para que esa noble tarea estuviera reservada a los rentistas desinteresados.
Lo bueno es que además de acordar con la Sociedad Rural, el troskismo está en línea con Paolo Rocca, que pide bajar los sueldos. La Argentina del diálogo no es una utopía.
Luisa Bunge, valiente representante de los Liberales Libertarios denunció lo que todos pensamos sin animarnos a denunciar: "El país hace un par de años que está manejado por el Estado". Luego, en estricto off the record, desmintió que su agrupación sea un invento de Corea del Norte para ridiculizar a Occidente.
Otra gran noticia de la semana fue que De Narváez habría subido 2 puntos en las encuestas. “Ahora mide 2%”, explicó el amigo Baleno. En la MAK creemos que el Estado debería socializar a De Narváez para que todos los publicistas puedan estafarlo, no sólo Agulla. Sería un gesto hacia una mayor equidad.
Por su lado, Graciela Ocaña propuso algo realmente notable: que nos unamos "contra el crimen organizado", lanzando el ElliotNessismo, variante policíaca de la Heidipolitik. Tiene razón, de gobernar se ocupan los peronistas.
Nuestro temor es que de tanto investigar el crimen organizado, Ocaña descubra cuentas offshore de su mentor De Narváez y se le parta el corazón.
"Hay gente que está asqueada de la campaña", nos explicó Solá en plena campaña. "Psicotizando al soberano", diría nuestro Maestro de Luz Elbosnio.
Para el humorista Julio Bárbaro, la ex diputada provincial, diputada, senadora y dos veces presidenta CFK, "no tiene formación política". Nadie se burla de Julio Bárbaro como Julio Bárbaro.
Por suerte para los ciudadanos que estamos hartos de la falta de conferencias de prensa y la prohibición del salmón, existe un periodismo independiente que intenta frenar tanto abuso.
Uno de los subgrupos más necesarios de ese periodismo independiente es el "periodismo metafísico", que conoce los pensamientos de nuestros gobernantes, en particular las intenciones de CFK. El periodista metafísico no deja que la realidad lo distraiga de sus certezas. Tiene una misión.
En un valiente tuit, Ignacio Fidanza denunció lo injustificable: “Aterrorizan a los voceros de ministros para que no hablen, no pasen data, no confirmen. Todo se debe manejar desde la "cúpula". Escuela K”. Esperando que nos digan si además de aterrorizarlos, los ajustician, no sabemos si tener miedo y llorar, como Fernando Bravo o tener miedo de tener miedo, como Campanella.
Lo más terrible, como bien señala La Corriente K, es que “tampoco sabrían que decir aunque no los aterrorizaran, porque hay secretismo y cerco informativo”. Dolor Mordaza.
Morales Solá denunció por su lado que CFK “fue edificando un gabinete que depende exclusivamente de ella". Algo sin duda atroz. Líderes serios como Merkel o Piñera, por ejemplo, no elegirían ministros que dependan exclusivamente de CFK. Además, como bien lo señala nuestro Maestro de Luz, en una república el gabinete permanece. Sólo el presidente cambia.
Gracias a la ayuda del amigo Plotkyn, investigador de la Universidad de la MAK, pudimos desasnarnos con un nuevo paradigma de la ciencia política: “El circuito de las 4 íes”, concepto que Maquiavelo hubiera soñado inventar de no estar perdiendo su tiempo asesorando a los Borgia y entrevistando monarcas.
Otro incansable luchador de la Verdad, Mariano Obarrio, nos alertó sobre las terribles consecuencias de una prédica imbécil. Creo que deberíamos escucharlo, parece conocerlas bien.
Tenembaum, para no quedarse atrás en este competencia cada vez más exigente, denunció "un progresismo que se olvidó de todo y banca cualquier cosa." Para algunos se trataría de una valiente autocrítica. Para otros, más pesimistas, el conocido periodista indignado habría sido abducido por La Cámpora y reemplazado por mi tía Chola.
En todo caso, el ernestismo parece ser la doctrina de la indignación. Y tiene un éxito descomunal, los Premios Ernesto 2013 a las Mejores Indignaciones de Peluquería vienen muy cargados.
Sobre ese tema, tuvimos una buena noticia: la nueva "App Ernesto" que “te avisa qué indignación toca mañana, así podés indignarte antes que todos”. Según el amigo Niqueco, la nueva aplicación podría listar las indignaciones de nuestros contactos, para que hagan click en "¡Me indigna!". Eso abriría un sinfín de posibilidades: "Quienes se indignaron con esta indignación, también se indignaron con estas otras...". Como Twitter, que liberó a los libios de la tiranía de Kadhafi, la nueva aplicación Ernesto podría librarnos de la tiranía del populismo y llevarnos “al lado Tenembaum de la vida”, como escribe al amigo Hernán Ameijeiras.
"El modelo kirchnerista se empeñó en destruir instituciones", alerta La Nación, que apoyó todos los golpes contra esas instituciones. Otro de los Milagros Kirchneristas.
"Cristina, Boudou y la enfermedad del poder". Sirvén, con buenos reflejos, explora el generoso nicho de la nimiedad clínico-política llevada a la fama por su colega el teledoctor Castro.
Durante estos días vimos a los troskos criticar al gobierno por pagar a los Fondos Buitres, y a la derecha criticarlo por no hacerlo. El kirchnerismo es un jugador de toda la cancha.
"La muerte de empresas perseguidas y acorraladas", escribe el editorialista de La Nación. Al parecer todavía no se las arroja desde un avión.
“El antiperonismo es parte del dispositivo peronista." Martín Kohan, escritor metafísico, opinó en The Clinic sobre el peronismo y comparó con seriedad la "ambición de transformación social de Allende" con las limitadas transformaciones peronistas. Confieso que a mí me pasa lo mismo cuando comparo la limitada pinta de George Clooney con mis ilimitadas ambiciones de pinta.
Sarlo, por su lado, explicó que los votantes fueron "obligados" a votar a Boudou, "si querian votar a Cristina". Recuerdo la época de oro en la que Sarlo hablaba de la legitimidad de Cobos para oponerse a su propia mayoría, un vicepresidente que al parecer nadie había sido obligado a votar.
Durante una semana generosa en análisis notables, Harinas Levinas nos adviertió sobre la “estúpida arrogancia” de CFK. A él también deberíamos escucharlo, es algo que conoce bien.
Haciendo gala de su envidiable austeridad, Mujica enviaría a La Haya a nuestra oposición, ahorrándose los honorarios de sus abogados. “En el ocaso, el chacarero de Rincon del Cerro comienza a parecerse a quien lo desplazará”, escribió Verbitsky con esa crueldad típica del stalinista frío.
Nuestra oposición apoya con ahínco al país. Resta saber a cual.
Piñera mira hacia atrás y Bachelet quiere cambiar la Constitución. Nuestra oposición estaría con trastorno de estrés post-traumático (TEPT).
Mientras nuestra izquierda soñadora pide bajar sueldos estatales y critica el clientelismo de los planes sociales, en Suiza piden plata para mantener vagos y limitar los sueldos de los gerentes, como explica el amigo Baleno.
Pero lo más importante es que la semana terminó con una buena noticia: los 300 ahogados de Lampedusa no serán acusados por intentar ingresar ilegalmente en la Comunidad Europea.







