Como aún no había llegado @Lauravi, en la última cena MAK le conté mi analogía del día a Mercedes Marcó del Pont quien me suplicó que hiciera un post con ella. Por supuesto lo hizo con el modo encriptado que usan los economistas de fuste. Sus palabras exactas fueron “Gordo, vos te ocupas de las bebidas aquí?". Lo que en el argot de la MAK, y en el de cualquiera, es un inocultable halago y ruego de publicar.
Cosa que hago hoy aquí.
Quien decida liderar un proyecto popular debe aceptar la realidad del retador de Mike Tyson.
Nuestro amigo Mike suele nockear a sus rivales en el primer round, dejando a muchos de ellos inútiles para toda actividad socialmente útil, si es que no era esa su condición previa.
La gran mayoría de sus potenciales retadores evitan siquiera desafiarlo. Por lo que podemos afirmar, sin temor a estar demasiado equivocados, que los que son nockeados en el primer round ya son parte de una selecta minoría de valientes que se tienen extraordinaria confianza.
Si un retador recibe un demoledor golpe de Tyson en el 9no round, eso es una gran noticia. Significa que el boxeador se animó a desafiar a Tyson. Significa que no acordó regalarle la bolsa a cambio de que este no lo desfigure y, nada menos, que logró llegar al noveno round y seguir dando pelea. Round al que nadie antes ha llegado frente a Tyson.
Cuando desde el ringside se muestran preocupados, alarmados, por el derechazo que acaba de recibir el retador, cuando viven cada golpe como una noticia terrible, insoportable, cuando rezan por que se terminen los golpes tan demoledores, omiten la circunstancia, no menor, que el retador está enfrentando a Mike “te mato en el 1er round” Tyson.
En la historia del pugilato, la única manera conocida de no recibir una demoledora trompada de Tyson en el round 9 es haber sido expulsado por encima de las cuerdas en un round anterior, como los que salen del ring en helicóptero. O no haberse subido nunca al ring, como los que pactan regalarle la bolsa a Tyson y evitar así la pelea.
No existe ninguna posibilidad de estar en el ring enfrentando a Tyson y que Tyson no golpee. O que sus golpes no sean demoledores. Las trompadas demoledoras son así una muestra de vida.
El retador consciente sabe que cuando pasen dos minutos sin haber recibido alguna significará que ya perdió y que está inconsciente en una ambulancia del SAME.
La plutocracia, ese campeón mundial de los pesos pesados del pugilato político, tiene una única diferencia con Tyson: Sus peleas no son a 12 rounds sino permanentes.
Como Mike, la plutocracia da golpes demoledores y acostumbra a sacar a quienes lo desafían en el primer round. Aunque en general logra persuadir a los mas timoratos a no presentarse y a los mas vivillos a entregar sus objetivos políticos a cambio de no recibir los embates de sus golpes, en un pacto de “entrego la bolsa por salvar la vida”.
Nadie serio que conduzca un proyecto popular aspira a ver el día en el que la plutocracia no busque noquearlo. Puede soñar con esquivar sus golpes en mayor proporción, desarrollar mayor habilidad, que le duelan menos, a poder colocarles mas manos de las que recibe.
Pero sabe que nunca desaparecerá.
Un líder político de un proyecto popular sabe que la resistencia de la plutocracia es una muestra de salud democrática. Y sabe que, como la plutocracia no tiene muñecas de manteca, cuando pega tiembla todo el ring.
Como nos enseñan EEUU y Europa, los Mike Tyson de la plutocracia son cada vez mas poderosos y tienen mucho mas por ganar. Sus golpes se hacen mas temibles a medida que el país se desarrolla. Si la clase política no se fortalece, al menos a la misma velocidad, veremos, como ocurre hoy en Europa, como termina atemorizada por los juegos de piernas y los saltitos de su Tyson enorme. Veremos como nuestro retador busca su banquito con desesperación, poder arrojarse a las cuerdas o pedir la toalla a su entrenador.
En Argentina estamos lejos de esa situación. Nuestro retador aguanta los golpes y devuelve aún mas. Golpes que enfurecen a los Mike de diferentes latitudes.
El costo es tener que aguantar ver a nuestro retador exitoso recibir golpes que resuenan en nuestras mandíbulas. Si no soportamos ese costo, si no soportamos que nuestro líder reciba golpes, el único camino es la toalla o dejar de golpear para regalarle el titulo, lo que se llama "retar sin desafiar", esa victoria de los pusilánimes.
Esa nuestra elección. En la proxima elección.
(*) En la foto vemos cuando, poco antes de perder su titulo, Mike da el golpe mas violento de su historia, una mordida. Lo que podría vivirse como un golpe imposible de soportar fue su fin.
(**) Investigando para esta nota, entrevistamos a los abogados de Desiree Washington, esa joven que venció a Tyson en los tribunales de EEUU metiéndolo preso. Nos dijeron: “Se metió con la morocha equivocada”. No sabemos si hablaban de Tyson o de Griesa.
“Thomas, you just fucked with the wrong Nigger”